IA y criptografía: Eli Ben-Sasson, cofundador de Zcash, advierte que la IA podría socavar la seguridad cripto
Eli Ben-Sasson, cofundador de Zcash y CEO de StarkWare, advirtió que sistemas de IA cada vez más capaces podrían debilitar la criptografía que protege a las blockchains.
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La relación entre IA y criptografía sumó una voz de peso al debate. Eli Ben-Sasson, cofundador de Zcash (ZEC) y uno de los científicos detrás de las pruebas de conocimiento cero que usa esa red, advirtió que sistemas de inteligencia artificial cada vez más capaces podrían llegar a debilitar la criptografía sobre la que se apoyan las redes blockchain. El aviso, publicado en una publicación en su cuenta de X, pone el foco en un riesgo que hasta ahora se discutía sobre todo en círculos académicos.
El mensaje no llega de un comentarista cualquiera. Ben-Sasson es además cofundador y director ejecutivo de StarkWare, la empresa que desarrolla soluciones de escalado para Ethereum basadas en pruebas STARK, y figura entre los autores del protocolo Zerocash, la base teórica sobre la que se construyó Zcash en 2016.
Qué implica la advertencia sobre IA y criptografía
La seguridad de una criptomoneda descansa en problemas matemáticos que, con los recursos actuales, resultan prácticamente imposibles de resolver: derivar una clave privada a partir de una pública, falsificar una firma o romper una función hash. Esa dificultad es lo que impide que un tercero mueva fondos ajenos.
El planteamiento de Ben-Sasson apunta a que esa barrera no es estática. Modelos de IA más potentes podrían acelerar la búsqueda de debilidades, ya sea en los propios algoritmos o, con más probabilidad en el corto plazo, en la forma en que se implementan en el código. Buena parte de los ataques exitosos de los últimos años no rompió la matemática, sino que explotó errores de programación, parámetros mal configurados o fallos en la generación de números aleatorios.
Ahí la inteligencia artificial ya muestra utilidad. Las herramientas automatizadas de auditoría y análisis de código mejoran con rapidez, y lo que sirve a un equipo de seguridad para encontrar un fallo también sirve a un atacante para explotarlo antes de que se corrija.
Un riesgo distinto al de la computación cuántica
Durante años, la principal amenaza señalada contra la criptografía de las blockchains fue la computación cuántica, capaz en teoría de quebrar los esquemas de firma basados en curvas elípticas. Ese temor sigue presente, como se vio en el debate que rodeó el aniversario de bitcoin entre temores cuánticos y ataques con IA.
La diferencia es de calendario y de naturaleza. Un ordenador cuántico capaz de romper estos sistemas todavía no existe, y la industria trabaja en algoritmos poscuánticos para anticiparse. La IA, en cambio, ya está disponible, se actualiza cada pocos meses y no requiere hardware exótico. Su impacto, además, no se limitaría a un tipo de algoritmo concreto: podría afectar a cualquier capa del software.
Por qué importa para Zcash y las redes de privacidad
Zcash es un caso especialmente sensible. Su propuesta de valor es la privacidad: las transacciones blindadas ocultan remitente, destinatario y monto gracias a las pruebas zk-SNARK, un tipo de prueba de conocimiento cero que permite demostrar que una operación es válida sin revelar sus datos. Si esa criptografía se viera comprometida, el daño no sería solo económico; también quedaría expuesto el historial que los usuarios creían privado.
La red ya convive con decisiones técnicas delicadas. Recientemente se discutió cómo una actualización de Zcash podría dejar bloqueados 16 millones de dólares en ZEC, un recordatorio de que cada cambio en los protocolos criptográficos tiene consecuencias directas sobre los fondos.
La advertencia de Ben-Sasson se suma a una discusión más amplia sobre la velocidad a la que avanzan los modelos. Empresas como OpenAI, Anthropic o DeepSeek compiten por lanzar sistemas más autónomos, como el agente de IA de DeepSeek que requiere menos intervención humana. Cuanto más autónomos sean, mayor será su capacidad para ejecutar tareas complejas de análisis sin supervisión, incluidas las ofensivas.
Qué pueden hacer los desarrolladores
El material disponible no detalla propuestas concretas del cofundador de Zcash. Sin embargo, el sector maneja algunas líneas de defensa conocidas:
- Auditorías continuas del código, también apoyadas en IA, para encontrar fallos antes que los atacantes.
- Verificación formal, es decir, demostrar matemáticamente que un programa hace exactamente lo que se espera.
- Migración gradual hacia esquemas criptográficos con márgenes de seguridad más amplios, incluidos los poscuánticos.
Ninguna de estas medidas es rápida ni barata. Cambiar la criptografía de una blockchain en funcionamiento exige coordinar a desarrolladores, mineros o validadores, exchanges y usuarios, y suele requerir bifurcaciones de red.
Por ahora no hay indicios de que la IA haya roto la criptografía de Zcash ni de ninguna otra red importante, y el precio de ZEC no ha reflejado un impacto atribuible al mensaje. Lo relevante es quién lo dice: cuando uno de los arquitectos de las pruebas de conocimiento cero pide tomarse en serio esta amenaza, la pregunta para los equipos de desarrollo deja de ser si deben prepararse y pasa a ser cuánto tiempo tienen para hacerlo.



