First Digital Trust está en el ojo del huracán tras una impactante advertencia lanzada por Justin Sun, fundador de la red Tron. En una publicación realizada este martes, Sun declaró abiertamente que la firma fiduciaria con sede en Hong Kong sería incapaz de cumplir con los retiros de fondos de sus clientes, lo que sugiere un posible colapso en curso dentro de la entidad.
“First Digital Trust es efectivamente insolvente”, afirmó Sun, agregando que los usuarios deberían tomar acciones inmediatas para proteger sus activos. Su mensaje no solo generó alarma entre inversionistas, sino que también presionó a las autoridades hongkonesas para que tomen cartas en el asunto.
Emergencia con efecto dominó
Las declaraciones de Sun se producen en un contexto especialmente delicado. Apenas unas horas antes, documentos judiciales revelaron que el empresario había tenido que rescatar con liquidez de emergencia a la stablecoin TrueUSD (TUSD), emitida por la empresa Techteryx. El motivo: más de 456 millones de dólares en reservas habían sido desviados hacia inversiones ilíquidas, sin autorización y fuera de los acuerdos fiduciarios originales.
En el centro de esa operación aparece First Digital Trust, que en su rol de administrador fiduciario, habría autorizado la transferencia de fondos hacia una entidad en Dubái, Aria Commodities DMCC, en lugar del destino aprobado, el Aria Commodity Finance Fund.
Denuncias cruzadas y versiones opuestas
Mientras Sun describe la situación como una amenaza sistémica para la estabilidad financiera vinculada a stablecoins, First Digital Trust rechaza categóricamente las acusaciones. La compañía asegura que la polémica gira en torno a TUSD —stablecoin gestionada por Techteryx— y no a su propio producto, FDUSD.
En su comunicado oficial, FDT sostiene que FDUSD está completamente respaldada en una proporción 1:1 por bonos del Tesoro de Estados Unidos, y que todos los fondos están reflejados en informes de auditoría con acceso público. “Cada dólar está asegurado, a salvo y correctamente contabilizado”, sostuvo un portavoz.
Además, la empresa acusa a Sun de orquestar una campaña de desprestigio con motivaciones comerciales, al tratarse de proyectos competidores dentro del ecosistema cripto.
Reacción del mercado: volatilidad inmediata
La repercusión de las acusaciones fue casi instantánea. La stablecoin FDUSD, emitida por First Digital, perdió un 5% de su valor frente al dólar en cuestión de horas, cayendo hasta los $0,95 y borrando aproximadamente 130 millones de dólares de su capitalización de mercado.
Aunque el precio se recuperó parcialmente a $0,98, la pérdida temporal de su paridad generó dudas sobre su solidez. Este tipo de movimientos, en un activo diseñado para ser estable, tiende a generar desconfianza y puede provocar salidas masivas de capital si no se controla de inmediato.
Hong Kong en el centro del conflicto
Fuera del conflicto entre dos figuras relevantes del ecosistema, el incidente pone sobre la mesa un problema más profundo: la falta de supervisión clara sobre entidades fiduciarias que administran stablecoins y activos digitales.
Justin Sun no se guardó críticas contra la estructura regulatoria de Hong Kong, advirtiendo que “la reputación global de la ciudad como centro financiero está en juego”. Su comentario apunta directamente a la debilidad en el licenciamiento y los mecanismos de control, especialmente en lo que respecta a la administración de fondos fiduciarios vinculados a criptomonedas.
Respuestas y próximas acciones
Ante el revuelo, ambas partes anunciaron eventos públicos. Justin Sun encabezará una conferencia el 3 de abril en su cuenta de X (antes Twitter), donde promete ampliar la información sobre los movimientos que detectó y los pasos legales que podrían seguirse.
Por su parte, First Digital Trust convocó a una sesión AMA (Ask Me Anything) en X Spaces ese mismo día, en horario de la tarde, donde espera disipar dudas y defender la integridad de su modelo de negocio.
La empresa también adelantó que estudia acciones legales contra Justin Sun por difamación y daño a la reputación, lo que podría escalar aún más la tensión.
Un escándalo que deja lecciones
Más allá de quién tenga la razón, el escándalo pone de relieve la urgente necesidad de marcos regulatorios internacionales para entidades fiduciarias que operan con activos digitales. La ausencia de normas claras, combinada con la velocidad y opacidad de muchas operaciones, sigue dejando al inversor minorista en una posición vulnerable.
Mientras tanto, los mercados esperan que tanto FDUSD como el resto de las stablecoins puedan resistir el golpe de esta tormenta, y que los reguladores de Hong Kong actúen con celeridad para aclarar los hechos y restaurar la confianza.