Ripple empuja su stablecoin, pero el mercado sigue mirando hacia otro lado
Ripple Labs ha redoblado su apuesta por RLUSD, su stablecoin nativa, con una emisión de 100 millones de dólares esta semana, la cifra más alta desde su lanzamiento en diciembre de 2024. El movimiento refleja el intento de consolidación del token dentro del ecosistema cripto, en especial tras su incorporación al exchange Kraken y a la plataforma Ripple Payments.
Estos avances logísticos, sumados al respaldo de proveedores de pagos transfronterizos como BKK Forex e iSend, configuran un escenario alentador para el crecimiento de RLUSD. El volumen total de operaciones desde su creación ya supera los 10.000 millones de dólares, y su capitalización de mercado alcanzó los 293 millones, un aumento del 486% desde sus inicios.
Sin embargo, este empuje no ha sido suficiente para mover el tablero de las stablecoins dominantes. Tether (USDT) y USD Coin (USDC) siguen concentrando la atención del mercado, con capitalizaciones superiores a los 143.000 millones y 60.000 millones de dólares, respectivamente. En comparación, RLUSD aún parece jugar en las ligas menores.
La distribución limitada sigue siendo el talón de Aquiles
El principal obstáculo para la expansión de RLUSD no es su diseño técnico ni su vinculación con Ripple, sino su presencia aún restringida en exchanges de gran alcance. Aunque recientemente fue listada en Kraken, su disponibilidad se limita a plataformas poco reconocidas fuera del círculo cripto más especializado.
Por ahora, RLUSD está operativa en una quincena de exchanges, como Uphold, Bitso, Revolut y Mercado Bitcoin, pero sigue ausente en pesos pesados como Binance o Coinbase, cuya base de usuarios podría catapultarla a nuevos niveles de adopción. La experiencia demuestra que estar en los grandes no garantiza el éxito, pero sí multiplica las oportunidades.
Esta distribución desigual afecta directamente su utilidad como medio de pago, una de las promesas clave de cualquier stablecoin. Mientras no sea fácilmente intercambiable en los entornos más usados, RLUSD corre el riesgo de ser un token de nicho, sin fuerza real para competir.
¿Una segunda vida para XRP?
Ripple ha diseñado RLUSD para operar en dos redes: Ethereum y XRP Ledger. Esta última es particularmente estratégica, ya que si RLUSD gana adopción allí, se estimularía el volumen de operaciones en el libro mayor de XRP, incrementando la demanda de XRP para el pago de comisiones.
Esto, en teoría, podría tener un efecto alcista en el precio de XRP, la criptomoneda nativa de Ripple. Sin embargo, si los usuarios se inclinan por la infraestructura más consolidada de Ethereum, XRP Ledger podría seguir pasando desapercibida, y la oportunidad de revitalizar XRP quedaría truncada.
Presión externa: los mercados cripto bajo el peso de la política
A los desafíos internos se suma el contexto macroeconómico. La reciente guerra de aranceles impulsada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha introducido una ola de incertidumbre en los mercados, afectando particularmente a los activos volátiles como XRP.
La cotización de XRP cayó más de un 15% en la última semana, perforando el soporte psicológico de 2 dólares y ubicándose en 1,97 USD, un 40% por debajo de su máximo histórico. Este retroceso amenaza con llevar el precio a niveles no vistos desde noviembre de 2024, cuando Trump fue reelegido.
El golpe no es exclusivo de XRP, pero sí evidencia su fragilidad en momentos de tensión, y pone en entredicho su capacidad de recuperación sin un catalizador potente, como una stablecoin consolidada que le devuelva protagonismo.
¿Qué le espera a RLUSD?
El futuro de RLUSD depende de tres factores clave:
Mayor disponibilidad en exchanges globales.
Casos de uso concretos y atractivos.
Una integración efectiva con el ecosistema Ripple.
Si logra superar esas barreras, podría convertirse en un actor relevante y, de paso, reactivar el ecosistema de XRP Ledger. Si no, se arriesga a formar parte del largo listado de stablecoins que comenzaron con fuerza pero terminaron perdiendo relevancia frente a gigantes como USDT o USDC.
El mercado, por ahora, observa con cautela. La emisión masiva es una señal de ambición, pero la adopción es la única prueba válida de éxito.